No me gustan las despedidas.

Después de casi 6 meses compartiendo lugares y momentos increíbles  ha llegado el momento de decir adiós. Durante estos meses he podido descubrir lugares maravillosos, personas inolvidables y sobretodo, he podido vivir una de las experiencias que me han formado como persona.

Se habla mucho sobre la “vida Erasmus”, pero por más que te cuenten hasta que no lo vives en primera persona no sabes lo que puede significar para ti, a pesar de haber sido únicamente unos meses. Al irte de tu país, sin apenas conocer a nadie, se aprende a valorar aspectos de la vida que uno desconocía hasta el momento.

Italia se ha convertido en mi segundo hogar, en parte debido a mi fácil adaptación con las similitudes que comparte con España. Somos muchos los universitarios que disfrutan de la beca Erasmus en este país, y los que están pensando elegir este destino.

Italia es el tercer país más visitado de la Unión Europea, (le gana España en segunda posición): Roma, Venecia, Florencia, Milán y  Nápoles, entre otras,  son ciudades muy turísticas.

Las conexiones con nuestro país son muy buenas, ya que existen numerosos rutas aéreas que unen ciudades española e italianas. En apenas dos horas puedes estar en Italia y una vez allí, es muy fácil moverte de ciudad en ciudad gracias a su amplia red ferroviaria o incluso en autobús.

La gastronomía, tan conocida por los europeos, es excelente. Pizzas, pastas y helados son comidas cotidianas en este país.

Mucho he hablado en este blog sobre este país que me ha conquistado, pero quizás lo he hecho menos sobre Foggia (mi ciudad destino).

A diferencia de otras ciudades italianas, Foggia es una tranquila. No destaca el turismo en la ciudad, a pesar de disponer de paisajes y monumentos emblemáticos que hacen de la ciudad un lugar muy particular: la Piazza Cavour (mencionada en uno de mis anteriores post), la catedral, los diferentes teatros…

Como ya he mencionado, existe muy buena comunicación con otras ciudades que tienen aeropuerto, por lo que es muy sencillo viajar a otros destinos desde allí.

Está rodeada de lugares que merecen la pena ser visitados, como Bari, Trani, Alberobello, Lecce, Nápoles, Otranto…

El idioma es bastante fácil de aprender, ya que se asemeja mucho al español, por lo que si te relacionas con gente de allí, se adquieren rápido nociones básicas. Sin embargo, a veces da la impresión de estar en un ambiente español, pues son muchos los españoles que solicitamos esta ciudad destino.

Ahora ha llegado el momento de regresar a la ciudad que me ha visto crecer: Segovia. Una vez difundida su belleza, toca volver para volver a disfrutar de ella.

Grazie per tutti.

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